Gracias por venir. Cambió la programación.

Sucede que ayer hice algo que me tenía curcuncha, nerviosa y ansiosa. Publiqué esta página en todas mis redes sociales. Orgullosa de mí misma y rebosante de emoción. Cuidé cada detalle. Intenté presentarla sin ser dramática a pesar de que mi corazón latía a mil! Es que caramba, las redes sociales, de ser un espacio donde las personas podían compartir fotos, opiniones y vivencias, se convirtieron en los últimos años en campos de batalla. Nunca falta el que interpreta mal. El que ve lo que no tiene y decide denigrar a ver si así se siente un poquito mejor. El que te refuta todo porque le llega al huevo derecho que tú sepas más y le desbarates sus creencias.
Así es estar en redes sociales intentando ser divulgadora científica. Parece facilísimo porque si vamos a hablar de ciencia, hay evidencia y si hay evidencia, ya qué te pueden decir.
Te pueden decir muchas cosas resulta 😒
Ya conté por qué me alejé de las redes sociales el último año. Por si te da flojera leer el texto anterior, fue principalmente porque andaba metida en otras cosas. La Maestría me succionó por completo con las clases, las tareas, el requisito de hacer su estúpido curso de inglés porque no me creen que yo sí se english y por eso nunca estuve en centro de idiomas, en fin. Ese fue el motivo principal. De hecho, a inicios de este año tenía encima tanto cachivache mental, que entré en un periodo de burnout espantoso.
La razón secundaria fue que ya no me nacía crear posts, buscar memes para darle su toque fun, leer artículos y estudiar la info alarmista y desinformativa que circulaba por todas partes - no creas que me fui de lleno, en realidad nunca me fui, solo estuve detrás del cel como buena chismosa 🙈.
Empecé mi aventura digital haciendo videos, pero en los últimos 12 meses, me olvidé hasta de cómo sostener el celular. Perdí mi aro de luz, indispensable para mis lives de TT durante el confinamiento, me olvidé hasta de cómo usar IG y FB según los trends actuales. Y es que cuando hice todo lo que hice, fue porque existía una necesidad concreta: salvaguardar la salud pública y apaciguar el ánimo de las personas que vivían en la incertidumbre total porque no tenían cómo saber lo que yo - y varios otros - como médico, sí conocía y podía comunicar masticadito, como para que se entienda 🍎.
La pandemia abrió muchas puertas en redes sociales. Para influencers, para propaganda, para información, para desinformación también, por supuesto. Y yo ahí metí mi cuchara no porque quisiera hacerme famosa, sino porque pensé que podía ayudar.
Siento que esa era ya terminó y la verdad de la milanesa es que ya no me place estar metida de cabeza en IG, donde la mayoría espera información médica relevante. Ni confirmar o destruir mitos en la medicina. Ni quiero estar pendiente de cuántos likes aparecen, si hay preguntas, quién me insulta porque no está de acuerdo, ni de cuántos seguidores pierdo cada vez que subo algo que me nace y que puede que no tenga relevancia para los que comenzaron a seguirme en esas otras épocas, no se si me entiendes.
Lo que sí quiero decir, es que la gratitud de todas esas personas hacia mí, no solamente por la información y los consejines, sino también por un poquito más de paz, es algo que llevo conmigo siempre. El cariño y la apreciación se sintieron siempre genuinos. Me apena dejar un poco de lado mi parte médica en el entorno de la divulgación, pero qué puedo hacer, ya no me satisface y la verdad, lo siento bastante más pesado que cuando recién comencé.
De hecho, esta página personal, de donde estás leyendo esto horita mismo, tuvo buen recibimiento en cuestión de alegría por mí, pero también algo lejano del interés del contenido. Y claro, pues, no es a lo que vinieron, mil disculpas por el cambio abrupto en la programación 😬. Pero para serte totalmente honesta, siento que por buen tiempo estuve haciendo cosas según lo que esperaban de mí, no lo que esperaba yo de mí.
No me voy del todo de IG. Siempre hay novedades científicas que es conveniente compartir por el bien común, pero ya no será ese MI espacio. Quien se quiera quedar por IG, perfecto!, ahí nos vemos 😀. Pero quienes estaban ahí por la info aplicada únicamente a la medicina, pues quizá ya no sea el feed que quisieran tener y eso está muy bien también 🙂↕️. A los que decidan irse, gracias por haberme acompañado todo este tiempo y por la confianza depositada en mí, de todo corazón les digo 💛
A los que se quedan, gracias también por permitirme seguir siendo parte de sus vidas, así sea de lejitos.
Un abrazo y bonita noche 🤓.
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